El domingo 8 de marzo, otra vez por el Carche en el trail Barbubo 2015. Aquí van las fotografías que pude hacer en el punto que me encontraba.
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Sin mayores pretensiones, este blog esta destinado a mostrar las actividades de senderismo en las que participó en el Grupo Hinneni de Jumilla, y a través de las fotografías compartir y difundir la belleza de la naturaleza, inculcando el respeto por el medio ambiente. Máxima de mi amigo Fracho Ramón: "No todo el que lleva aparejo es burro" Por último, en esto del senderismo, yo mantengo que "correr es de cobardes y de malos toreros" Fotografía, Canal Fonda, bajando del Poset
Y para el último día quedó la visita al ibón de Estanés. Decir que es una de la rutas más impresionante que he hecho por los Pirineos, y que las fotografías no recogen la magnífica realidad de la misma. La salida desde el refugio de Lizara, subiendo la interminable senda hasta llegar a la Fuente de la sartén, donde nos encontramos con un impresionante circo glaciar. Continuamos con la ascensión y pasamos a otro circo glaciar que continua por el majestuoso valle de los Sarrios. Al terminar este, otra bajada y otra subida para ver desde arriba el ibón de Estanés. Casí toda la ruta discurre junto a torrentes alimentados por neveros, y dado el buen año de lluvias abundantes que hemos tenido, con un buen caudal. Adiós Pirineos, hasta la próxima visita.
Y quedaban dos visitas a ibones, el primero el Acharito, que Fracho lo renombró como Gacherito. Partimos del bosque de Oza y por la senda marcada e inevitable desnivel llegamos al mismo. Al bajar, tuvimos un percance, Fracho había perdido la cartera, pero después de volver al refugio de Gabardito, se le había caído en el lateral del asiento del coche, y allí la encontré. Me premió invitándome a comer en Siresa, población cercana a Hecho, en el que hay un bonito monasterio, al que Fracho no me permitió entrar.
El cuarto día, tocaba otra cumbre, el Bisaurín. Fracho, como de costumbre, empezó a dar el follón alrededor de las 6 de la mañana, y desde la habitación me permitió hacer las fotografías de la luna. Alrededor de las 7,20 salimos hacía el Bisaurín, por una senda en continua ascensión, primero por una zona boscosa, y posteriormente, por prados ganaderos que se hacían interminables. Me venían otra vez los recuerdos del viaje realizado diez años antes, en concreto una divertida discusión entre Antonio Carrión y Marisol, que dió lugar a llamar a una zona collado del "pan duro". A lo largo de la subida, de forma intermitente veíamos el perfil de la última pala de subida a la cima, y que me llevaba a pensar que locos estamos. Llegamos por fin al collado Foratón, desde el cual se inicia la subida por la temida pala, dos tercios de hierba y el último tercio de piedra descompuesta y con una inclinación máxima. Llegamos a la cumbre, sin que pudiéramos ver las increíbles vistas prometidas, pues en ese momento se cerraron las nubes sobre la cima y soplaba un fuerte viento. Comimos algo, y para abajo por el mismo camino. Al llegar al collado del Foratón, vimos un nuevo refugio a los pies del Bisaurín que no conocíamos y resulto ser el Lizara, al que teníamos previsto ir al día siguiente.